
Las mascotas forman parte de la familia. Por eso, en un proceso de divorcio, una de las preguntas más habituales es: ¿qué ocurre con el perro o el gato cuando la pareja se separa?
En 2026, la legislación y la práctica judicial en España han consolidado un enfoque claro: las mascotas ya no se tratan como simples bienes, sino como seres vivos con bienestar propio.
En este artículo te explicamos cómo se decide la custodia de las mascotas en un divorcio, si pueden establecerse visitas y cómo se reparten los gastos.
¿Cómo se consideran las mascotas en un divorcio?
Desde la reforma legal que modificó el Código Civil, las mascotas han dejado de considerarse bienes muebles.
Esto significa que, en caso de divorcio, el juez debe tener en cuenta el bienestar del animal, además de la relación de cada cónyuge con él.
📌 No se aplican automáticamente las normas del reparto de bienes.
¿Se puede regular la custodia de una mascota?
Sí.
Cada vez es más habitual que en el divorcio se regulen expresamente aspectos como:
-
Con quién convivirá la mascota
-
Si habrá un régimen de visitas
-
Cómo se repartirán los gastos
👉 Esto puede hacerse:
-
En un divorcio de mutuo acuerdo, mediante el convenio regulador
-
En un divorcio contencioso, mediante decisión judicial
¿Qué tiene en cuenta el juez para decidir?
El juez valorará, entre otros factores:
🐾 Bienestar del animal
-
Quién se ocupa habitualmente de sus cuidados
-
Dónde estará mejor atendido
🏠 Entorno y estabilidad
-
Espacio disponible
-
Rutinas
-
Tiempo de dedicación
💶 Capacidad para asumir gastos
-
Alimentación
-
Veterinario
-
Otros cuidados necesarios
📌 No se trata de “ganar” la mascota, sino de garantizar su bienestar.
¿Puede haber un régimen de visitas para mascotas?
Sí.
En muchos casos se establece un sistema de visitas, especialmente cuando:
-
Ambos cónyuges han mantenido un vínculo afectivo con el animal
-
El régimen es compatible con el bienestar de la mascota
Las visitas pueden organizarse:
-
Por fines de semana
-
Por periodos vacacionales
-
De forma flexible, según el acuerdo
Gastos de la mascota tras el divorcio
Es recomendable regular expresamente:
Gastos ordinarios
-
Alimentación
-
Higiene
-
Veterinario habitual
Gastos extraordinarios
-
Intervenciones veterinarias
-
Tratamientos especiales
📌 Lo habitual es repartirlos, pero puede acordarse otra fórmula según el caso.
¿Qué ocurre si la mascota estaba a nombre de uno solo?
Aunque la titularidad puede ser un factor a tener en cuenta, no es decisiva por sí sola.
El juez puede atribuir la convivencia al otro cónyuge si considera que es lo mejor para el animal.
Mascotas y divorcio con hijos
Cuando hay hijos menores, los jueces suelen valorar también:
-
La relación de los hijos con la mascota
-
La conveniencia de que el animal permanezca con ellos
📌 Mantener la mascota con los hijos puede favorecer su estabilidad emocional.
Errores frecuentes en conflictos por mascotas
❌ No regular la situación por escrito
❌ Tratar a la mascota como un objeto
❌ Usar al animal como elemento de presión
❌ No prever los gastos futuros
Estos errores pueden generar conflictos innecesarios.
Recomendación profesional
Regular la situación de las mascotas en el divorcio:
-
Evita problemas posteriores
-
Protege el bienestar del animal
-
Aporta seguridad jurídica a ambas partes
Incluir estas medidas en el convenio regulador es cada vez más recomendable y habitual.
👉 ¿Quieres regular la custodia de tu mascota en el divorcio?
Un asesoramiento adecuado te permitirá encontrar una solución equilibrada y respetuosa para todos, incluida tu mascota.